La Casa Blanca afirma que Trump no descarta usar al ejército para controlar Groenlandia

Washington, 7 de enero de 2026. La Casa Blanca confirmó este martes que el presidente estadounidense Donald Trump y su Gabinete están evaluando “diversas opciones” para hacerse con el control de Groenlandia, incluyendo el uso de las Fuerzas Armadas.

La portavoz Karoline Leavitt señaló en un comunicado remitido a la cadena CNBC y otros medios que “el presidente Trump ha dejado claro que la adquisición de Groenlandia es una prioridad de seguridad nacional para Estados Unidos y que es vital para disuadir a nuestros adversarios en la región ártica”.

El texto añade que “el presidente y su equipo están analizando diversas opciones para alcanzar este importante objetivo en política exterior y, por supuesto, el uso de las fuerzas armadas estadounidenses siempre es una opción a disposición del comandante en jefe”.

La declaración llega apenas tres días después de que Estados Unidos ejecutara una operación militar en Caracas para capturar al depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores.

Antecedentes del interés en Groenlandia

El interés de Washington en Groenlandia no es nuevo. En 1946, el entonces presidente Harry Truman ofreció a Dinamarca 100 millones de dólares para comprar la isla, propuesta que fue rechazada. Décadas después, Groenlandia ha cobrado mayor relevancia por su ubicación estratégica en el Ártico y por sus vastos recursos naturales, incluyendo minerales críticos y reservas de petróleo y gas.

En 2019, durante su primer mandato, Donald Trump volvió a plantear públicamente la idea de adquirir Groenlandia, lo que generó tensiones diplomáticas con Dinamarca, país soberano del territorio.

Importancia geopolítica del Ártico

El Ártico se ha convertido en un escenario clave de competencia internacional. El deshielo ha abierto nuevas rutas marítimas que reducen tiempos de navegación entre Europa, Asia y América del Norte. Además, Rusia y China han incrementado su presencia en la región, lo que ha despertado preocupación en Washington.

Groenlandia, con su posición estratégica y proximidad al Atlántico Norte, alberga bases militares estadounidenses como la de Thule, utilizada para operaciones de defensa y vigilancia.

Implicaciones diplomáticas

La posibilidad de que Estados Unidos actúe de manera unilateral para controlar Groenlandia plantea interrogantes sobre las relaciones con Dinamarca y con la comunidad internacional. Analistas señalan que cualquier intento de adquisición o intervención militar podría desencadenar tensiones diplomáticas y abrir un nuevo capítulo en la disputa por el Ártico.