
Contexto previo
El sábado 21 de junio de 2025, bajo la orden del presidente Donald Trump, la Fuerza Aérea de EE. UU. llevó a cabo ataques aéreos contra tres instalaciones nucleares iraníes: Fordo, Natanz e Isfahán. Trump aseguró en su cuenta de Truth Social que la operación había sido “un gran éxito”
2. Objetivos y daños
- Fordo y Natanz, centros clave del enriquecimiento de uranio, recibieron impactos significativos.
- Se incineraron algunas instalaciones de centrifugado sin causar desastres radiactivos
Según fuentes del OIEA, hubo daños en infraestructuras bajo supervisión del acuerdo nuclear de 2015
3. Reacción de Irán
Teherán calificó el bombardeo como una “agresión” y declaró que no toleraría más ataques “sin consecuencias”. A pesar del daño físico, funcionarios iraníes como Ali Shamkhani indicaron que el uranio enriquecido permanecía intacto, y que el país seguiría fortaleciendo su programa nuclear.
4. Contraataque aéreo iraní
El lunes 23 de junio, Irán respondió lanzando misiles balísticos contra la base aérea de Al Udeid en Qatar—a más de 25 km de Doha—donde está desplegada la mayor presencia militar estadounidense del CENTCOM.
- Qatar interceptó la mayoría de los misiles y no se reportaron víctimas.
- Trump calificó la respuesta iraní de “muy débil” y destacó que no hubo bajas.
- Varios países del Golfo, incluidos Bahréin, Kuwait y Qatar, cerraron temporalmente su espacio aéreo .
5. Repercusiones geopolíticas
- Se han observado grietas políticas en EE.UU.: mientras Trump actuó sin aprobación congresual, algunos líderes republicanos y figuras MAGA lo criticaron; otros lo respaldaron como defensa contra Irán.
- México y países latinoamericanos —como Brasil— condenaron los bombardeos y expresaron preocupación por un posible impacto económico global.
6. Riesgos regionales y apertura diplomática
- La escalada entre Irán, Israel y EE.UU. genera incertidumbre sobre el tránsito por el Estrecho de Ormuz, clave para el petróleo mundial
- Al mismo tiempo, se intensifican esfuerzos diplomáticos: Trump, y el G7 en Canadá, auspician una nueva ronda de negociaciones nucleares con Irán, aunque Irán quiere garantías de que no se le atacará nuevamente