
Supercopa de España 2026 – Yeda, Arabia Saudita
La noche del 11 de enero en Yeda se vistió de clásico. En el majestuoso King Abdullah Sports City, el FC Barcelona y el Real Madrid se enfrentaron en una final que prometía intensidad, talento y drama. Y cumplió.
Desde el primer minuto, el partido fue un pulso de estilos. El Madrid, con Jude Bellingham y Vinícius Jr como estandartes, apostó por la verticalidad y el desequilibrio. El Barça, bajo la dirección de Hansi Flick, tejía posesión y precisión, con Lamine Yamal desbordando por derecha y Raphinha encendido como nunca.
El primer golpe lo dio Raphinha al minuto 36, con un zurdazo cruzado que dejó sin reacción a Lunin. Pero antes del descanso, Vinícius respondió con una jugada individual que terminó en gol tras un rebote afortunado. El 1-1 encendía la segunda mitad.
Lewandowski, con la calma de los grandes, convirtió un penal al 58’ tras una falta sobre Gavi. El Barça retomaba la ventaja. Y cuando el Madrid intentaba recomponerse, Raphinha volvió a aparecer: robo, conducción y definición al ángulo. 3-1. El estadio se estremecía.
Bellingham descontó al 81’ con un cabezazo potente, pero el tiempo no alcanzó. El pitazo final consagró al Barcelona como bicampeón de la Supercopa, con Raphinha como figura y Flick como estratega triunfador.
Barcelona levanta su título número 16 en la Supercopa, reafirmando su dominio reciente en los clásicos decisivos. El Madrid, pese a su talento, se quedó corto en momentos clave.
Una final que quedará en la memoria por su ritmo, sus goles y por un nombre que brilló con luz propia: Raphinha.