
Donald Trump lanzó un ultimátum a Irán, advirtiendo que “desatará el infierno” si el país no reabre el estrecho de Ormuz, una vía crucial para el comercio mundial de petróleo. La amenaza, emitida el 4 de abril de 2026, ha elevado la tensión en Medio Oriente y generado preocupación por el impacto económico global.
El estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y Omán, es uno de los pasos marítimos más estratégicos del planeta: por él transita cerca del 20% de las exportaciones mundiales de hidrocarburos. En las últimas semanas, Irán cerró parcialmente el paso tras una serie de ataques de represalia contra aliados de Estados Unidos en el Golfo Pérsico, lo que provocó un aumento inmediato en los precios del petróleo y una caída en los mercados internacionales.
Trump, desde Washington, dio a Irán un plazo de 48 horas para reabrir el estrecho o enfrentar ataques “contra sus plantas energéticas y puentes estratégicos”. En su red social Truth Social, escribió:
“Se acaba el tiempo: quedan 48 horas para que se desate el infierno sobre ellos. ¡Gloria a Dios!”
Reacciones internacionales
- La Unión Europea pidió “moderación y diálogo”, advirtiendo que una escalada militar podría “desestabilizar el suministro energético global”.
- China y Rusia condenaron las amenazas, calificándolas de “provocación unilateral” y reiteraron su apoyo diplomático a Teherán.
- Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, aliados de Washington, reforzaron la seguridad en sus puertos y rutas petroleras.
Mientras tanto, la guerra en la región ha golpeado la economía mundial, con el barril de crudo Brent superando los 110 dólares, su nivel más alto desde 2022.
Situación militar
Fuentes de la Fuerza Aérea de Estados Unidos confirmaron el despliegue de aviones F‑15E Strike Eagle en bases del Golfo, listos para operaciones de precisión. Además, el Pentágono reportó que uno de los aviadores rescatados tras un enfrentamiento reciente se encuentra “gravemente herido”.
Analistas del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS) advierten que un ataque directo a infraestructura iraní podría desencadenar una respuesta regional, afectando rutas marítimas y bases estadounidenses en Medio Oriente.
Implicaciones globales
El cierre de Ormuz y las amenazas de Washington han generado:
- Aumento del precio del petróleo y gas natural.
- Tensión diplomática entre potencias energéticas.
- Riesgo de interrupción del comercio marítimo en el Golfo Pérsico.
Economistas prevén que, si el conflicto escala, podría reducir el crecimiento global en 0.5% durante el segundo trimestre de 2026, afectando especialmente a países importadores de energía como Japón, India y México.